Rachid Zahi - chef
     

Nunca imaginé cuando era un niño y vivía en el pueblo, donde no había luz ni agua corriente, donde jamás se había visto un hombre en la cocina, que podría llegar a ser cocinero de vocación y de profesión.

Recuerdo las largas horas sentado al lado de mi madre, Halima, mirando como mezclaba y cocinaba los alimentos para las fiestas de la familia, con sabores y olores tan especiales para mi.

A los 18 años decidí que me dedicaría ello poniendo en práctica todo lo que había visto en aquellos años en la cocina de casa. Por eso empecé una aventura en la que viajé a Europa para aprender cocina con grandes chefs y que ha durado hasta hoy.